¡No te pierdas de nada! 👽

Sucribirme! Let's go!

Un resumen de historias para leer, mirar y escuchar cada semana. 0% Spam. GDPR.

No quiero, gracias

Es inválido 💣

Mental Health
¡Espera un poco!
Read and listen
Ayy, close that door, we blowin' smoke
Health Mental Health Studies

Identifican un nuevo tipo de depresión que afecta al 27% de las personas

Depresión. Fotografía: Stormseeker/Unsplash
Words mor.bo Reading 4 minutos

Por primera vez, los científicos han logrado identificar un nuevo subtipo de depresión que implica una desregulación cognitiva más pronunciada, y el tratamiento actual no da en el clavo a la hora de ayudar a aliviar estos síntomas. Los investigadores, dirigidos por un equipo de Stanford Medicine, utilizaron encuestas, pruebas e imágenes cerebrales para trazar el deterioro cognitivo, que se caracteriza por comportamientos como la dificultad para planificar con antelación, la falta de autocontrol, la escasa concentración y otros problemas de la función ejecutiva.

Aunque se sabe desde hace tiempo que las dificultades de la función ejecutiva son un factor del trastorno depresivo mayor, los científicos sostienen que para el 27% de los afectados es el problema dominante que la mayoría de los medicamentos actuales no abordan. “La depresión se presenta de formas distintas en cada persona, pero encontrar puntos en común — como perfiles similares de la función cerebral — ayuda a los profesionales médicos a tratar eficazmente a los participantes individualizando la atención”, afirma Leanne Williams, autora principal y profesora de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Stamford.

La depresión alcanza su máximo histórico con un 29% de adultos diagnosticados

Para el estudio, publicado en JAMA Network Open, se administró a 1.008 adultos con trastorno depresivo mayor no medicado uno de los tres antidepresivos habituales: escitalopram (también conocido como Lexapro) y sertralina (Zoloft), que actúan sobre la serotonina, y venlafaxina-XR (Effexor), que actúa tanto sobre la serotonina como sobre la norepinefrina. Al cabo de ocho semanas, 712 participantes habían completado el estudio. Antes y después, los participantes realizaron una encuesta para medir diversos niveles de síntomas, además de comportamientos como cambios en el sueño o la alimentación y repercusiones sociales y laborales. También se les sometió a pruebas cognitivas que medían funciones cerebrales como la memoria de trabajo, la velocidad de decisión y la atención sostenida. Además, a 96 de estos participantes se les escaneó el cerebro mediante resonancia magnética funcional (RMf), durante la cual una prueba de reacción permitió a los científicos observar la actividad cerebral en comparación con los que no sufrían depresión.

Tras las ocho semanas, el equipo descubrió que el 27% de los participantes presentaba un deterioro cognitivo más significativo y una menor actividad en zonas cerebrales frontales específicas, concretamente, en el córtex prefrontal dorsolateral y en las regiones cinguladas anteriores dorsales. También fueron los que menos mejoraron con los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). “Este estudio es crucial porque los psiquiatras disponen de pocas herramientas de medición de la depresión que les ayuden a tomar decisiones sobre el tratamiento”, afirma la Dra. Laura Hack, autora principal del estudio y profesora adjunta de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de Stamford. “Se trata sobre todo de hacer observaciones y medidas de autoinforme. Tomar imágenes mientras se realizan tareas cognitivas es bastante novedoso en los estudios sobre el tratamiento de la depresión”.

A partir de esto, los investigadores esperan que se puedan desarrollar pruebas para detectar esta desregulación y cambiar el tratamiento para adaptarlo mejor a este subtipo de trastorno depresivo mayor. “Uno de los grandes retos es encontrar una nueva forma de abordar lo que actualmente es un proceso de ensayo y error para que más personas puedan mejorar antes”, afirma Williams. “La incorporación de estas medidas cognitivas objetivas, como las imágenes, garantizará que no estemos utilizando el mismo tratamiento en todos los pacientes”. Williams y Hack esperan realizar más estudios sobre las personas con este biotipo cognitivo, utilizando diferentes tratamientos como la estimulación magnética transcraneal (EMT) y la terapia cognitivo-conductual (TCC), así como otros medicamentos como la guanfacina, que se asocia más comúnmente con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Despues de leer, ¿qué te pareció?

  • 1
    Me gustó
  • Me prendió
  • Lo amé
  • 1
    Me deprime
  • WTF!
  • Me confunde
   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.

Aceptar
NIGHT MODE DAY MODE