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Film / TV Perspectives

“Years and Years”, la más implacable distopía del año que aún no has visto

"Years & Years": Fotografía: BBC/HBO
Words Mirangie Alayon

Advertencia: este post contiene spoilers de toda la miniserie Years & Years, así que si aún no la ves, te recomendamos proceder con cuidado.

No cabe duda de que estamos viviendo en una era dorada de la televisión en lo que respecta a nuevas visiones distópicas de nuestro futuro: si bien podríamos decir que Black Mirror fue la serie pionera, en los últimos años ha estado acompañada de shows como The Society, The Man In The High Castle, Electric Dreams o The Handmaid’s Tale, que pese a perder un poco el agudo foco que la hizo uno de los mejores shows del 2017, se ha mantenido como referencia.

Así, este año aterrizó en BBC (y posteriormente en HBO) Years & Years, una producción del británico Russell T. Davies, responsable del exitoso reboot de Doctor Who, así como de miniseries como A Very British Scandal, nominada este año a algunos Emmys. Con tan solo seis capítulos, nos lleva a 15 años en el futuro junto a la familia Lyons, a través de quienes experimentamos los cambios que se sienten como un presentimiento en cada capítulo.

Los Lyons están conformados por la matriarca Muriel Deacon (Anne Reid) y sus nietos: Stephen (Rory Kinnear), banquero; Daniel (Russell Tovey), oficial de vivienda; Rosie (Ruth Madeley), gerente de una cafetería escolar; y Edith (Jessica Hynes), activista. Los hermanos, sus parejas y sus hijos son la principal preocupación de Years and Years, y con cada salto hacia el futuro, sus vidas tienden a empeorar en lugar de mejorar. Mientras tanto, en las pantallas de teléfonos, televisores y dispositivos electrónicos vemos a Vivienne Rook (Emma Thompson), una figura política pseudo-populista que lanza y hace avanzar su carrera política, deplorando la degradación del mundo y prometiendo representar los verdaderos deseos del pueblo británico.

En uno de los primeros episodios, los hermanos Lyons se conectan en una conferencia telefónica (a través de un asistente virtual llamado Signor, que imaginamos es primo de Alexa y Siri) para reaccionar a una de las apariciones de Rook en las noticias. Rosie aprecia la franqueza de Rook — la serie comienza con un comentario sorprendentemente sincero y poco empático al aire que Rook hace sobre el conflicto entre Israel y Palestina: I don’t give a fuck —, mientras Daniel está horrorizado, y los demás se encuentran en algún punto intermedio. Rook es más que una pequeña Trump, una representación resonante de la intolerancia que la ha convertido en una figura políticamente viable.

Y a medida que avanzan los años y los años, algo queda muy claro: aunque la miniserie se centra en gran medida en los Lyons, la serie no se trata realmente de ellos, sino de Rook. Se trata de la posibilidad de que el mundo opere de una manera que permita el ascenso de Rook y deje a gente como la familia Lyons boquiabierta ante su demagogia.

"Years & Years": Fotografía: BBC/HBO
“Years & Years”: Fotografía: BBC/HBO

En el capítulo, mientras Daniel sostiene en brazos a su sobrino recién nacido y ve las noticias en la televisión de la habitación de hospital donde su hermana descansa, lanza un pequeño discurso desesperado y plagado de ansiedad que sirve como punto de partida de la serie, y uno con el que nos identificamos dolorosamente.

“Las cosas estaban bien hace unos años, antes de 2008. ¿Te acuerdas de eso? Solíamos pensar que la política era aburrida, y ahora me preocupo por todo. No sé de qué preocuparme primero. Olvídate del gobierno. Son los malditos bancos. Me aterrorizan. Y ni siquiera son ellos, son las empresas, las marcas, las corporaciones las que nos tratan como algoritmos mientras van envenenando el aire, la temperatura y la lluvia. Y ni hablemos de ISIS. Ahora tenemos a Estados Unidos. Nunca pensé que le tendría miedo a Estados Unidos ni en un millón de años. Pero tenemos noticias falsas y hechos falsos. Ya ni siquiera sé qué es verdad. ¿En qué clase de mundo estamos? Porque si ahora es así de malo, ¿cómo será para ti dentro de 30 años, 10 años o 5 años? ¿Cómo va a ser?”

La respuesta, inevitablemente, es esta: mucho peor.

Future shock

"Years & Years": Fotografía: BBC/HBO
“Years & Years”: Fotografía: BBC/HBO

Years & Years nos muestra una catástrofe nuclear causada por Donald Trump al final de su segundo mandato; interminables secuelas de Toy Story; filtros de Snapchat permanentes como máscaras de realidad aumentada; la muerte de la Reina Isabel II y Angela Merkel; cómo hay que pagar casi 150 libras esterlinas por poner gasolina en un vehículo; los peligros de las operaciones clandestinas para quienes desean convertirse en transhumanos en una sociedad donde ya el género no importa; las consecuencias reales del cambio climático: la desaparición del chocolate, las bananas y las mariposas; el desplome de los bancos; la comodificación de servicios de delivery donde tu jefe es una app que te paga centavos por cada entrega; la obsolescencia de los empleos para humanos; la creación de muros por doquier; y sobre todo, la deshumanización absoluta de aquellos que se ven obligados a abandonar su país buscando no solo una mejor vida, sino simplemente, poder sobrevivir.

La crisis de refugiados es una de las subtramás más poderosas de la serie, centrada en el personaje de Victor Goraya (Maxim Baldry), un hombre que huye de Ucrania por el temor de ser asesinado en una purga homosexual, y que Daniel termina conociendo a través de su trabajo como empleado público encargado de reubicar a estas personas. Ambos se involucran románticamente, y comienzan una historia épica llena de obstáculos cuando Victor es expulsado del Reino Unido poco después: al parecer, no hay territorio seguro para la gente LGBTQI+ en Europa, que comienza a llenarse de líderes de ultraderecha por todas partes, obligando a Daniel a buscar cualquier manera de sacar a Victor del peligro para que puedan estar juntos nuevamente. El dolor por el que ambos pasan nos da un vistazo cercano a lo que miles y miles de refugiados sin nombre sufren cada día en nombre de la libertad. Es una historia brutal en su honestidad.

Mientras tanto, Bethany, la hija menor de Stephen y Celeste busca transformarse a toda costa en transhumana, en convertirse en una con la nube: su deseo es dejar su cuerpo mortal atrás para convertirse en datos, en información, en parte de la Internet. Sin embargo, cuando logra formar parte del grupo de humanos con implantes neurales con el poder de convertirse en nodos de un Big Brother electrónico capaz de dominarlo todo con el pensamiento, descubre verdades incómodas sobre el mundo y su familia que poco a poco terminan desatando una revolución en el país ahora gobernado por Viv Rook.

Como Rook, Thompson parece multiplicar los minutos que pasa en la pantalla con la ferocidad y la fuerza que pone a su personaje: cuando sale en televisión, Rook mira directamente a la cámara, a los Lyons y al espectador. En un principio, no es tomada en serio como una figura política, pero sigue llamando la atención de los medios de comunicación como una provocadora confiable. No tiene un conocimiento firme de los temas que importan, pero sigue intrigando y apela a una cultura cada vez más nacionalista. A los personajes que creemos que conocemos les empieza a gustar a pesar de todo, y eso conmociona a otros personajes que creen que es un monstruo. Al final, gana apoyo, y antes de que nos demos cuenta, tiene un poder real. Tanto, que puede crear instalaciones para “manejar” la “afluencia incontrolable” de refugiados. ¿Suena familiar?

Mea culpa

"Years & Years": Fotografía: BBC/HBO
“Years & Years”: Fotografía: BBC/HBO

Pero no piensen que Years and Years es solo una crítica del mundo actual y que Rook es una versión femenina de Trump: su personaje representa al impulso del caos; la encarnación de esa parte en cada uno de nosotros que quiere ceder a nuestros dioses internos de la destrucción, y ese es justamente el poder de Years and Years, y la razón por la que es una serie esencial de este año. Como dice la matriarca Muriel en el episodio final: “Cuidado con los bromistas, los embaucadores y los payasos”, dice. “Se reirán de nosotros hasta el infierno”.

No solo nos coloca en medio de una distopía, sino que nos muestra cómo llegamos allí, paso a paso, año tras año, desde donde estamos hoy. Por eso se siente como una premonición: es un espejo que nos muestra las cosas que estamos dispuestos a permitir sin hacer nada; los cambios que nunca sentimos como reales hasta que tocan nuestra puerta.

El final de Years and Years nos lleva a un lugar igualmente espantoso, perturbador, y también profundamente emocional — gracias a una impecable actuación de Jessica Hynes, quien nos enseña lo que podría ser el transhumanismo real — ; pero el proceso de llegar hasta allí es donde la miniserie expresa su brillantez. Es, en una palabra, aterradora: una destilación del temor que muchos de nosotros ya sentimos, aquí en las fauces de una historia sin límites, impotentes y asustados al precipicio, en el principio del fin.

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